Durante años, los sistemas militares se construyeron con hardware diseñado a medida. Este enfoque tenía sentido cuando la tecnología no cambiaba tan rápido como lo hace hoy. Un sistema podía permanecer en servicio durante décadas con solo pequeñas actualizaciones.

Ese ya no es el mundo en el que operan las organizaciones de defensa.

Las nuevas amenazas surgen con mayor rapidez, el software se actualiza con más frecuencia y los sensores, los equipos de comunicaciones, la IA y los sistemas autónomos mejoran año tras año. Los equipos de compras se ven presionados para implementar nuevas capacidades con mayor celeridad, manteniendo los costos bajo control.

Por ello, los componentes electrónicos comerciales estándar (COTS, por sus siglas en inglés) se han convertido en una parte mucho más importante de los programas de defensa modernos.

En lugar de fabricar cada componente de hardware desde cero, muchas organizaciones están utilizando tecnología comercial robusta como base para nuevos sistemas. Esto ayuda a acortar los plazos de desarrollo, simplifica las actualizaciones futuras y brinda a los programas mayor flexibilidad durante la vida útil del equipo.

¿Qué son los productos electrónicos COTS?

Los componentes electrónicos comerciales estándar son productos que ya están diseñados, probados y disponibles en el mercado. En lugar de desarrollar hardware propietario para cada proyecto, los ingenieros pueden integrar la tecnología existente en sistemas militares de mayor envergadura.

Eso no significa que estén utilizando aparatos electrónicos de consumo comprados en una tienda minorista.

Los productos COTS se pueden fabricar específicamente para entornos exigentes. Pantallas robustas, ordenadores integrados, estaciones de trabajo para operadores, PC de panel, teclados y equipos de red están disponibles en versiones diseñadas para soportar vibraciones, humedad, polvo, temperaturas extremas y funcionamiento continuo.

Cómo ha cambiado la contratación de personal militar

La adquisición de material de defensa ya no se trata solo de comprar equipo. Se trata de planificar para los próximos 10 o 20 años.

Los programas necesitan hardware que pueda respaldar la misión actual y, al mismo tiempo, dejar espacio para la tecnología del futuro. Paralelamente, los presupuestos están sujetos a un mayor escrutinio, las cadenas de suministro se han vuelto más complejas y se espera que las nuevas capacidades se desarrollen mucho más rápido que en el pasado.

Fabricar hardware completamente personalizado para cada aplicación no siempre es la solución más práctica.

Esa es una de las razones por las que muchos programas de defensa están optando por diseños modulares basados ​​en plataformas COTS robustas.

1. Implementación más rápida

Una de las mayores ventajas del hardware COTS es que ya existe.

En lugar de invertir años en el diseño de nuevos componentes electrónicos, los equipos de desarrollo pueden comenzar a trabajar de inmediato con hardware ya probado. Esto permite centrar la atención en la integración, las pruebas, el desarrollo de software y los requisitos específicos de la misión, en lugar de reinventar la tecnología subyacente.

Para los programas que trabajan con plazos ajustados, eso puede ahorrar meses, o incluso años.

Ya se trate de un centro de mando, un buque de guerra, una plataforma móvil de operaciones o un vehículo terrestre, poner en servicio equipos fiables con mayor rapidez se está convirtiendo en una prioridad fundamental.

2. Costos de ciclo de vida más bajos

El precio de compra de un sistema es solo una parte de la ecuación... El mantenimiento, las reparaciones, las piezas de repuesto, las actualizaciones y el soporte a largo plazo suelen costar mucho más durante la vida útil del equipo que el propio hardware original.

Dado que los productos COTS se fabrican en grandes volúmenes, los componentes de repuesto suelen ser más fáciles de conseguir y menos costosos que las piezas patentadas. El mantenimiento suele ser más sencillo y las actualizaciones no siempre requieren rediseñar todo el sistema.

Esto ayuda a las organizaciones a optimizar sus presupuestos al tiempo que mantienen operativos los equipos críticos.

3. Actualizaciones más sencillas con el tiempo

La tecnología no espera a los ciclos de adquisición. Los procesadores se vuelven más rápidos, el almacenamiento mejora, las pantallas son más brillantes y eficientes, y se introducen nuevos estándares de comunicación con regularidad.

Con el hardware personalizado tradicional, añadir esas mejoras puede implicar empezar de cero con un rediseño importante.

Las plataformas COTS suelen diseñarse teniendo en cuenta la modularidad. En lugar de reemplazar una estación de trabajo o un sistema de control completo, las organizaciones pueden actualizar componentes individuales manteniendo el resto de la plataforma en funcionamiento.

Esa flexibilidad ayuda a prolongar la vida útil de los sistemas existentes sin sacrificar el rendimiento.

Por qué la arquitectura abierta es importante

La arquitectura abierta se ha convertido en un objetivo común en muchos programas de defensa, y con razón.

Cuando el hardware utiliza interfaces estandarizadas en lugar de diseños propietarios, resulta mucho más fácil integrar equipos de diferentes fabricantes. Además, ofrece a las organizaciones más opciones a la hora de modernizar sus sistemas.

En lugar de depender de un único proveedor para cada actualización, los equipos de compras tienen la flexibilidad de elegir la tecnología que mejor se adapte a la misión.

Este enfoque favorece una mayor vida útil y ayuda a reducir el coste y la complejidad de los futuros esfuerzos de modernización.

Integración de productos comerciales listos para usar en sistemas militares

Una idea errónea común es que el hardware comercial no puede cumplir con los requisitos militares.

En realidad, muchos productos COTS robustos están diseñados específicamente para aplicaciones de defensa.

Dependiendo de la misión, estos sistemas pueden incluir características como pantallas de alto brillo para visibilidad en exteriores, amplios rangos de temperatura de funcionamiento, resistencia a golpes y vibraciones, carcasas selladas, compatibilidad con visión nocturna y múltiples interfaces de comunicación.

Se utilizan en sistemas de mando y control, vehículos tácticos, plataformas navales, sistemas de vigilancia, centros de mando móviles, entornos de entrenamiento y muchas otras aplicaciones donde un rendimiento fiable es fundamental.

Cuando COTS tiene sentido

El uso de componentes comerciales listos para usar (COTS) no es la solución para todos los proyectos, pero resulta muy adecuado para muchas aplicaciones de defensa.

Resulta especialmente valioso cuando un programa necesita reducir el tiempo de desarrollo, simplificar el mantenimiento, disminuir los costes a largo plazo o facilitar las futuras actualizaciones.

Los programas que prevén que la tecnología evolucionará en los próximos años suelen beneficiarse enormemente de un enfoque COTS modular, ya que el hardware puede crecer al ritmo de los requisitos cambiantes de la misión.

Cuando el hardware personalizado sigue siendo la mejor opción

Todavía existen situaciones en las que el hardware personalizado tiene más sentido.

Algunos programas tienen requisitos de certificación únicos, condiciones ambientales altamente especializadas o necesidades de seguridad que los productos disponibles comercialmente no pueden satisfacer sin modificaciones significativas.

Los sistemas de aviónica críticos para el vuelo, ciertos sistemas clasificados y las aplicaciones con formatos altamente especializados aún pueden requerir desarrollo a medida.

En muchos casos, la solución adecuada no consiste en elegir una u otra opción, sino en encontrar el equilibrio perfecto entre la tecnología COTS robusta y los componentes diseñados específicamente para cada aplicación donde realmente se necesitan.

Cómo elegir el socio de hardware adecuado

No todos los productos COTS son iguales.

El hardware adecuado debe cumplir con las exigencias ambientales de la aplicación, integrarse con los sistemas existentes y seguir siendo compatible durante los próximos años.

Por eso es importante trabajar con un socio que comprenda los requisitos de defensa, no solo la electrónica comercial.

Desde pantallas robustas y ordenadores integrados hasta estaciones de trabajo completas para operadores y sistemas portátiles, seleccionar el hardware adecuado al inicio de un proyecto puede facilitar enormemente la integración y el mantenimiento futuros.

La adquisición de equipos de defensa está cambiando debido al ritmo acelerado de la tecnología.

Las organizaciones buscan hardware que se pueda implementar más rápidamente, actualizar con mayor facilidad y que cuente con soporte a largo plazo sin aumentar los costos. Los componentes electrónicos COTS robustos cumplen con muchos de estos requisitos, razón por la cual se han convertido en una parte fundamental de numerosos programas de defensa modernos.

Eso no significa que el hardware personalizado vaya a desaparecer; siempre habrá aplicaciones que requieran soluciones especializadas.

Pero para un número creciente de sistemas militares, comenzar con tecnología comercial probada es simplemente lo más lógico. Ofrece a los ingenieros mayor flexibilidad, acorta los plazos de desarrollo y ayuda a las organizaciones a adaptarse a medida que evolucionan los requisitos de la misión.

Hable con Seatronx sobre su próximo proyecto de defensa.

Tanto si estás actualizando una plataforma existente como si estás desarrollando un sistema nuevo desde cero, elegir el hardware adecuado al principio del proceso puede ahorrarte tiempo, reducir costes y simplificar mucho las futuras actualizaciones.

Seatronx ofrece pantallas robustas, ordenadores integrados, estaciones de trabajo para operadores, PC de panel, sistemas portátiles y soluciones de hardware integradas para aplicaciones de defensa, marítimas e industriales.

Si está evaluando componentes electrónicos comerciales para su próximo proyecto, nuestro equipo puede ayudarle a identificar la solución idónea para sus necesidades operativas. Póngase en contacto con Seatronx para obtener más información.

Soluciones COTS recomendadas:

Pantallas militares 4K de la serie SEA

Pantallas preparadas para la misión y diseñadas para los entornos más exigentes:

Ya se trate de un centro de mando, un vehículo táctico o una plataforma naval, las pantallas militares 4K de la serie SEA ofrecen imágenes nítidas y la robustez que exigen los programas de defensa actuales.

Aspectos interesantes

  • Resolución 4K UHD para una claridad de imagen excepcional.
  • Disponible en 15″, 24″, 27″, 32″ y 40″ tamaños
  • Cumple con las normas MIL-STD-810G y MIL-STD-461E.
  • Diseño sin ventilador ni rejilla de ventilación para una mayor fiabilidad.
  • Pantalla multitáctil PCAP y con unión óptica opcional
  • Múltiples opciones de montaje para una fácil integración

Ideal para: Sistemas de mando y control, centros de operaciones móviles, vehículos tácticos, plataformas navales y otras aplicaciones de misión crítica.

Computadora robusta SRMC Serie 9360

Computación de alto rendimiento para entornos de misión crítica.

Diseñada para aplicaciones militares exigentes, la serie SRMC 9360 ofrece la potencia de procesamiento necesaria para sistemas de defensa de alto rendimiento, manteniendo un funcionamiento fiable sin ventilador en condiciones extremas. Su diseño compacto la hace ideal para su integración en vehículos, gabinetes electrónicos y plataformas de misión de mayor tamaño, donde el espacio y la fiabilidad son cruciales.

Aspectos interesantes

  • Procesador Intel® Core™ i7-12700TE de 12.ª generación
  • Diseño sin ventilador con un rango de funcionamiento de -40 ° C a 70 ° C
  • Memoria DDR4 de amplio rango de temperatura de 16 GB
  • Unidad de estado sólido de 512 GB con amplio rango de temperatura
  • TPM 2.0 integrado para seguridad basada en hardware
  • Múltiples salidas de vídeo, puertos LAN, USB, COM y GPIO para una integración flexible del sistema.

Ideal para: Vehículos tácticos, sistemas de mando y control, plataformas de vigilancia, centros de operaciones móviles y otras aplicaciones militares exigentes.

Trackball resistente F50

Control preciso cuando cada movimiento cuenta.

El trackball resistente F50 está diseñado para entornos militares e industriales donde los dispositivos señaladores tradicionales no son prácticos. Diseñado para un funcionamiento suave y preciso en condiciones adversas, proporciona un control fiable del cursor incluso en entornos con mucha vibración y poca luz.

Aspectos interesantes

  • Trackball de resina epoxi de 50.8 mm con seguimiento balístico de precisión
  • Tres botones integrados con una vida útil de 1 millón de ciclos.
  • Tecnología antivibración para una mayor estabilidad del cursor.
  • Iluminación verde HALO para funcionamiento en condiciones de poca luz.
  • Clasificación IPX5 y probado según los estándares ambientales MIL-STD-810.
  • Temperatura de funcionamiento desde -45 ° C a + 70 ° C

Ideal para: estaciones de mando y control, vehículos tácticos, sistemas navales, consolas de operador y otras aplicaciones militares robustas.

Teclado robusto MKBE104 con certificación MIL-SPEC

Diseñado para ofrecer un rendimiento fiable en los entornos más exigentes.

El teclado robusto MKBE104 MIL-SPEC combina un teclado de tamaño completo con un trackball integrado, lo que proporciona un control fiable para aplicaciones industriales y de defensa de misión crítica. Diseñado para cumplir con los estándares militares, ofrece un rendimiento constante en entornos hostiles donde la durabilidad es fundamental.

Aspectos interesantes

  • Diseñado para satisfacer MIL-STD-810G y MIL-STD-461G
  • Sellado IP65 contra polvo y agua.
  • Trackball robusto integrado de 38 mm con seguimiento óptico de precisión.
  • Teclas retroiluminadas para un funcionamiento óptimo en condiciones de poca luz y durante la noche.
  • 10 millones de pulsaciones de teclas para una larga vida útil.
  • Carcasa robusta de aluminio con diseños personalizables y opciones de retroiluminación NVIS.

Ideal para: centros de mando, vehículos tácticos, plataformas navales, centros de operaciones móviles y otras estaciones de trabajo para operadores militares.